No lo creerías si no lo vivieras.
El alma era como un niño inocente y su madre.
Era la primera vez que el alma existía.
Crecía sin adultez ni tecnología.
Sólo un caracol, una concha de pura inocencia.
Un recuerdo que tratas de atesorar
Porque sabes que no volverá
Y que nadie jamás te creerá.
La primera adultez tratando de aferrarse a ese recuerdo
Tecnología truncada por un robo y un ataque.
Aferrarse a la vida con un pacto de silencio
Por conservar a los 8 primeros adultos y la ventaja que llevaban.
Los otros no eran más que simios
¿pero qué más da?
La vida valía más.
¡Dejadnos en paz!
Sólo deseo recordar esa playa.
Deseo recordar aquella primera vivencia
Aquella habitación de piedra. La auténtica pureza
Los primeros pasos. Absoluta inmanencia.
La evolución de un niño que se da cuenta
El proceso de la consciencia
El amor, la gratitud, la paz, la belleza
La inefable niñez de la existencia.